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El hipo en los bebés: ¿por qué se produce, es perjudicial y cómo se quita?

¿Por qué el hipo es tan frecuente en los bebés y resulta perjudicial? Descubre en esta guía cercana cómo reducir el hipo con los eructos y las pausas en las tomas, y en qué casos debes acudir al médico.

¿Qué es el hipo en los bebés y por qué es tan frecuente?

El hipo se produce por una contracción repentina e involuntaria del diafragma, el músculo que separa la cavidad torácica de la abdominal. Durante esta contracción, las cuerdas vocales se cierran por un instante y se oye ese característico sonido de 'hip'. En los recién nacidos y los bebés pequeños, como el diafragma aún no ha madurado y el control nervioso y muscular no está del todo desarrollado, el hipo es mucho más frecuente que en los adultos. Es decir, no estás ante un 'problema', sino ante una reacción totalmente normal de un cuerpecito que está creciendo.

En los bebés, el hipo suele estar relacionado con la alimentación. El aire que entra en el estómago al mamar o al tomar el biberón, el llenado rápido del estómago y, a veces, los cambios de temperatura pueden estimular el diafragma y desencadenar el hipo. Si recuerdas que los bebés ya hipan incluso dentro del vientre materno, te resultará más fácil aceptar que se trata de un reflejo natural que comienza mucho antes del nacimiento. Esta situación, más notable en los primeros meses, disminuye por sí sola a medida que el bebé crece.

La mayoría de los episodios de hipo desaparecen por sí solos en pocos minutos y no molestan a tu bebé. De hecho, muchos bebés siguen durmiendo o jugando tan tranquilos mientras tienen hipo. En esta guía te explicamos paso a paso por qué el hipo es inofensivo, cómo puede calmarse con los eructos y las pausas breves en las tomas, y en qué raras situaciones debes consultar a tu médico.

¿El hipo le hace daño a mi bebé?

La respuesta corta es: no. En los bebés sanos, el hipo es casi siempre inofensivo y no requiere ninguna intervención médica. Aunque a los adultos les resulte molesto, la mayoría de las veces a los bebés el hipo no les afecta; no les impide respirar ni les causa dolor. Un bebé que hipa mientras duerme suele seguir durmiendo sin despertarse.

Lo que de verdad te ayudará a reducir la preocupación es fijarte en el estado general de tu bebé y no en el hipo en sí. Si tu bebé respira con tranquilidad, se alimenta bien, gana peso y está contento, el hipo no es más que un visitante pasajero. Los siguientes puntos te ayudarán a recordar cuándo puedes relajarte.

  • El hipo suele desaparecer por sí solo en pocos minutos.
  • No impide de forma permanente la respiración ni la alimentación.
  • Tu bebé puede seguir durmiendo o jugando mientras tiene hipo.
  • Es frecuente en los primeros meses y se va espaciando con el paso de los meses.
  • Si tu bebé está contento, se alimenta bien y gana peso, no hay motivo para preocuparse.
  • La mayoría de las veces no hace falta que te empeñes en 'detener' el hipo.

¿Cómo reducen el hipo los eructos y las pausas en las tomas?

Una de las causas más frecuentes del hipo en los bebés es el aire que entra en el estómago y el llenado rápido de este. Dividir la toma con pausas breves y hacer que el bebé eructe entre medias permite que ese aire suba y reduce el estímulo sobre el diafragma. De este modo, el episodio de hipo se calma y, además, la tripita de tu bebé queda más aliviada.

El objetivo no es alimentar con prisa, sino establecer un ritmo tranquilo y equilibrado. Cuando sostienes a tu bebé en posición vertical y le acaricias suavemente la espalda, el aire suele salir con facilidad. Las siguientes prácticas sencillas funcionan en la mayoría de las familias.

  • Haz una pausa breve a mitad de la toma y mantén a tu bebé en posición vertical.
  • Apóyalo sobre tu hombro y ayúdale a eructar dándole suaves palmaditas o caricias en la espalda, de abajo hacia arriba.
  • Añade una pausa para eructar al cambiar de un pecho al otro o a la mitad del biberón.
  • Si empieza el hipo, detén un momento la toma y espera a que el bebé se calme.
  • Después de la toma, procura mantener a tu bebé en posición vertical durante 10-15 minutos.
  • Un ambiente tranquilo, con luz tenue y sin agobios ayuda a que el bebé mame más despacio y relajado.

¿Qué puedo hacer durante la toma para prevenir el hipo?

Aunque no es posible evitar el hipo por completo, lograr que el bebé trague menos aire durante la toma puede reducir de forma notable la frecuencia de los episodios. La mayoría de las veces basta con mejorar con pequeños ajustes el agarre (latch), el ángulo del biberón y el ritmo de las comidas.

Si alimentas a tu bebé cuando aún está tranquilo, antes de que tenga demasiada hambre, mamará más despacio y de forma más regular; esto reduce la cantidad de aire que traga. Distribuir las tomas en intervalos regulares también evita que el estómago se llene en exceso de una sola vez.

  • Intenta alimentar a tu bebé cuando esté tranquilo, antes de que tenga mucha hambre y se ponga inquieto.
  • Al dar el pecho, asegúrate de que el bebé agarra bien el pezón junto con la areola.
  • Si le das el biberón, elige un ángulo en el que la tetina se mantenga siempre llena de leche.
  • Usa una tetina adecuada a su edad y al flujo; un flujo demasiado rápido puede hacer que trague aire.
  • Hacer tomas frecuentes y pequeñas puede resultar más cómodo que saciarlo en exceso de una sola vez.
  • Después de la toma, en lugar de acostarlo boca arriba de inmediato, mantenlo primero un rato en posición vertical.

¿Qué cosas no debo hacer durante el hipo?

Cuando el bebé tiene hipo, las familias que se sienten impotentes recurren a veces a métodos que han oído de los mayores. Sin embargo, algunas 'soluciones' que parecen apropiadas para los adultos son innecesarias e incluso molestas para los bebés. Como el hipo de tu bebé desaparecerá por sí solo, el mejor enfoque es mantener la calma y actuar con delicadeza.

Evitar las siguientes prácticas mantendrá a tu bebé seguro y cómodo. No olvides consultar a tu médico antes de probar cualquier método que no conozcas bien.

  • No intentes asustar ni 'sobresaltar' al bebé; eso no funciona en los bebés.
  • No recurras a métodos bruscos como hacerle contener la respiración o darle golpes en la espalda.
  • No le des agua, agua azucarada ni mezclas de hierbas sin consultar al médico.
  • No sigas alimentándolo a la fuerza para intentar detener el hipo.
  • No apliques los 'remedios caseros' sin control que circulan por internet.
  • Evita movimientos arriesgados como poner al bebé boca abajo o presionarlo.

¿Cuándo hay que acudir al médico?

Aunque el hipo es casi siempre inofensivo, algunas señales pueden ser el aviso de otra afección subyacente y conviene que se evalúen. Si te encuentras con alguna de las siguientes situaciones, consulta al médico de tu bebé sin intentar hacer un diagnóstico por tu cuenta. Cuando algo te preocupe, preguntar siempre es el paso más acertado, en lugar de esperar pensando '¿estaré exagerando?'.

  • Si el hipo dura mucho tiempo, se repite con frecuencia y molesta de forma evidente a tu bebé, lo hace llorar o interrumpe con regularidad su alimentación o su sueño.
  • Si el hipo se acompaña con frecuencia de vómitos, de la regurgitación de gran cantidad de leche, de esfuerzos por pujar o de una inquietud evidente durante la toma.
  • Si la respiración de tu bebé se dificulta durante el hipo, su sonido cambia o notas un tono azulado (cianosis) en los labios o la cara, busca ayuda médica de inmediato.
  • Si tu bebé no se alimenta lo suficiente, o su aumento de peso se ralentiza o se detiene.
  • Si el hipo aparece junto con fiebre, decaimiento, somnolencia excesiva o una inquietud inusual.
  • Si en general hay algo que no te convence, que va en aumento o que no termina de desaparecer, confía en tu intuición y consulta a tu médico.

🐦 Más fácil con Maiyko

Con Maiyko puedes registrar en un diario las horas de las tomas de tu bebé, las pausas para eructar y cuándo y con qué frecuencia aparece el hipo; con los recordatorios puedes ordenar el ritmo de las comidas, preguntar tus dudas al asistente de inteligencia artificial y tener tus notas listas para la visita al médico.

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⚕️ Nota de salud: Esta guía tiene fines informativos generales; no sustituye el consejo médico. Cada bebé es diferente — para las decisiones sobre el sueño, la alimentación y la salud de tu bebé, consulta a tu pediatra.

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